El Banco de España alerta de que la deuda pública rondará

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El Banco de España alerta de que la deuda pública rondará el 130% en 2030

Si la crisis del coronavirus y el confinamiento hubiera sido intacto en los principales países de la Eurozona, España seguiría siendo el país más afectado económicamente entre las potencias de la moneda única por su gran dependencia al turismo. La reflexión la hace el Banco de España en su Informe Anual de 2019, en el que el coronavirus y las consecuencias de la epidemia sobre la actividad es el centro de todos los análisis del supervisor. Pero a lo largo de sus 242 páginas, el organismo identifica quiénes serán los grandes perdedores de la crisis del coronavirus: los trabajadores temporales, las mujeres, los jóvenes y las rentas bajas.

Sin ir más lejos, el 77,2% de los asalariados que han perdido su trabajo desde que arrancó la crisis eran temporales, señala el Banco de España.
El organismo comandado por Pablo Hernández de Cos abunda que esto es un «fenómeno habitual» de las crisis en España. Como comparación, entre julio de 2008 y mayo de 2009 el 92% de los trabajadores que perdieron su empleo en España tenían un contrato temporal. Doce años después, esto se puede agravar, advierte el Banco de España, por el hecho de que los sectores más afectados por la crisis sanitaria son los que presentan una mayor tasa de eventuales, con el turismo al frente.

Apoyo a la mochila austríaca
España, de hecho, es el país campeón en temporalidad de Europa, con una tasa del 25,2% frente al 13,9% del resto de la Eurozona. Debido a ello, el Banco de España propone una revisión del sistema de contratos con una indemnización por despido creciente en el tiempo, similar al «contrato único» explicó en un encuentro virtual ante medios el director general de Estadística y Economía, Óscar Arce. También pide el Banco de España implantar la llamada «mochila austríaca». Se trata de sustituir total o parcialmente la indemnización por despido por una «hucha» donde el trabajador guarda las aportaciones que hace la empresa por él (del 1,53% sobre el salario bruto) y se las puede llevar si cambia de empresa.

De esta forma se fomenta la movilidad laboral entre empresas, aunque los críticos también señalan que abarata el despido. Esta medida figuraba en la Agenda del Cambio elaborada por el Ministerio de Economía de cara a futuro y ha sido defendida por la vicepresidenta Nadia Calviño y atacada por Unidas Podemos.

Sin embargo, el Banco de España también constata que la crisis tendrá un monumental impacto sobre las cuentas públicas. El organismo cree que en el peor de los tres escenarios que calcula, en el que hay rebrotes y una recuperación a cámara lenta (con una caída del PIB del 15,1% este año y una recuperación del 6,9% en 2021), el Banco de España calcula que el déficit se dispararía al 14% del PIB, lo que tendría un impacto directo en la deuda pública que escalaría al 126,7%, al 129% y al 131,8% en 2020, 2021 y 2022 respectivamente

Para reducir este colosal pasivo, el Banco de España aconseja un ajuste gradual que incluya eliminar bonificaciones tributarias (por ejemplo, pasar productos con tipos de IVA reducidos del 10% o súperreducidos del 4% al general del 21%) como está estudiando la Autoridad Fiscal, aumentar la fiscalidad medioambiental, evaluar la eficiencia del gasto público y reformar el sistema de pensiones.

El peligro sería no hacer nada: ya que la deuda se podría enquistar en casi el 130% del PIB en la próxima década. Un escenario que si, además de realizar ajustes, se aprueban reformas que impulsen el crecimiento como las que proponen en el campo laboral o educativo, la deuda bajaría al 90% en 2030.

Contra la tasa Google
Eso sí, este ajuste se debería aprobar de forma gradual, atendiendo a cómo evolucione la economía. «Si en 2021 o 2022 estamos creciendo con niveles de actividad y empleo no muy distintos de antes de la crisis puede ser el momento de plantearte la reducción de deuda publica», reflexionó Arce. Donde el Banco de España se muestra tajante es en la aprobación de las tasas Google y Tobin, que no ve conveniente que el Gobierno aplique de forma unilateral sin esperar al resto de Europa ya que puede suponer que las empresas afectadas se vayan del país.

Donde sí advierte un riesgo es en el aumento de morosidad: tradicionalmente, por cada punto de reducción del PIB, la morosidad aumenta 0,7 puntos: todo un reto en un momento en el que la plana mayor de organismos vaticina caídas del PIB de más de diez puntos. «En esta crisis, no se puede descartar un posible efecto no lineal, que diera lugar a un mayor aumento de morosidad», alerta el Banco de España, si bien añade que «el repunte de la actividad previsto para 2021 implicaría un ajuste de la tasa de mora mucho más rápido que en crisis anteriores».

El Banco de España, además, ofrece un retrato robot de los afectados por la crisis del coronavirus. El hecho de que la crisis impacte más al comercio al por menor, la hostelería, educación, actividades artísticas y recreativas, las llamadas «industrias sociales», hará que los trabajadores más afectados por la crisis sean mujeres, jóvenes y rentas bajas, más propensos a emplearse en estas ramas. son mujeres, que además constituyen más del 50% de la renta del hogar; una de cada cinco mujeres en este colectivo (un 22%) vive, además, en un hogar con activos inferiores a un mes de renta.

Estas industrias sociales emplean casi a la mitad de los jóvenes en España: el supervisor recuerda que las últimas crisis ya tuvieron a los jóvenes en su diana. Para más inri, el 33% de los trabajadores de estos sectores gana menos que el 75% del total de empleados del país y la mitad de los trabajadores de estas industrias que se han visto afectados por la crisis reside en hogares cuyos ahorros en cuentas corrientes son inferiores a un mes de renta del hogar. Debido a ello, el organismo reclama que se prolonguen medidas de ayuda focalizadas a los colectivos más vulnerables, tales como la prestación de paro a los fijos discontinuos u otras medidas.

Para ganar recursos, Arce ve con buenos ojos que España se acoja al Mecanismo de Estabilidad Europeo (MEDE) si así lo aconsejan las condiciones financieras. Y urge a que el Gobierno amplíe la línea de avales concedidos a empresas, que han tenido un resultado «positivo». Junto a ello, una petición más: compaginar los ERTE con un empleo en otros sectores o empresas en algunos casos y bajo determinadas condiciones», para «no retrasar» la vuelta al mercado laboral.

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