El estadounidense, identificado como Robert Taylor, jugó el pasado 8 de enero en las instalaciones del Treasure Island Hotel and Casino y se marchó sin saber que era el propietario de una cuantiosa suma de dinero. Cuando se notó el error, el personal del casino no pudo identificar al turista, que era de otro estado, y las autoridades comenzaron una detallada investigación para asegurarse de que recibiera su premio.
Para dar con el paradero del ganador, los funcionarios del juego revisaron horas de videos de vigilancia de varios casinos, entrevistaron a testigos, revisaron registros electrónicos de compras e incluso analizaron datos de viajes compartidos proporcionados por la Autoridad de Transporte de Nevada.
«Felicito a los agentes de la División de Ejecución […] por garantizar que la confianza del público en la industria del juego se mantenga fuerte al pasar incontables horas durante dos semanas para garantizar que un cliente recibiera las ganancias que se le deben», manifestó James Taylor, jefe de la división de cumplimiento de la Junta de Control de Juegos de Nevada.