Bielorrusia celebra elecciones: Oposición busca destronar

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Bielorrusia celebra elecciones: Oposición busca destronar al Presidente que lleva 26 años en el poder

Tres mujeres se aliaron para competirle a Alexandr Lukashenko.

De ellas Svetlana Tijanovskaya asoma como la única amenaza cierta en dos décadas de arrebatarle el poder al Mandatario.

Tres mujeres bielorrusas se han aliado para acabar en las urnas con el último régimen autoritario de Europa.

Comparten su oposición al machismo trasnochado del Presidente, Alexandr Lukashenko, y sus ansias de cambio democrático sin violencia e injerencia externa. «Pobres chicas (…), no saben lo que dicen ni lo que hacen», afirmó el Mandatario en vísperas de las elecciones presidenciales de este domingo.

Una mujer, principal rival de Lukashenko Lukashenko se refería, en particular, a Svetlana Tijanovskaya, la principal candidata de la oposición y la única con opciones reales de desbancar al líder neoestalinista, en el poder desde 1994.

Tijanovskaya, de 38 años, decidió postularse a la Presidencia después de que su marido, Serguei Tijanovski, el bloguero más popular del país, fuera primero detenido por desobediencia a la autoridad y después acusado de instigar desórdenes masivos.

«No busco el poder. Nunca me interesó la política, pero sé que ésta es la única forma de liberar a mi marido», comentó a Efe al comienzo de la campaña electoral. Con todo, con el paso de las semanas Tijanovskaya, traductora de inglés de profesión, fue ganando apoyos entre otros candidatos opositores y popularidad entre sus conciudadanos hasta congregar a más de 60.000 personas en un acto de campaña, algo inédito en la historia de este país desde la independencia en 1991. «Los bielorrusos han despertado», asegura sobre los ciudadanos del país que más recuerda a la antigua Unión Soviética.

Reconoce que fue muy fácil llegar a un acuerdo, ya que ambas comparten los mismos principios: cambiar el régimen en las urnas y liberar a todos los presos políticos. «El objetivo es ganar. Es evidente que por vez primera en 26 años la mayoría de los bielorrusos quiere una alternativa.

El proceso es imparable, le guste al régimen o no», explicó. Kolesnikova, música profesional que residió durante doce años en Alemania, puso la primera semilla del cambio al aceptar dirigir en 2019 el centro cultural OK16, una iniciativa del propio Babariko que ha despertado a Minsk de su letargo. Ganar para salvar a su familia Veronika Tsepkalo no tuvo más remedio que separarse de sus hijos, ya que las autoridades amenazaban con retirarle la patria potestad después de que su marido viera rechazada su candidatura, aunque recabó más de 220.000 firmas. «Tijanovskaya y yo estamos en una situación muy parecida. Somos mujeres, esposas y madres, antes que políticas. Su marido está en prisión, el mío tuvo que huir, ya que amenazaban con detenerlo», dijo Tsepkalo, cuyos dos hijos, gemelos de 7 años, se encuentran fuera del país junto a su padre.

Destaca que la alianza se forjó en apenas «un cuarto de hora» y añade, no sin ironía, que si fueran hombres los encargados de negociar, las reuniones hubieran sido interminables y se habrían alargado durante días o semanas.

Especialista en relaciones internacionales, cree que el principal acuerdo al que llegó la troika opositora bielorrusa es que, «una vez haya ganado Svetlana, convocará nuevos comicios en un plazo de medio año». «Podrán participar todos los candidatos, incluido Lukashenko. Será la primera vez que el pueblo bielorruso podrá elegir a un candidato digno con el mejor programa», explicó.

El machismo de Lukashenko Las tres creen que Lukashenko «minusvaloró» las opciones de Tijanovskaya y ahora lo lamenta. «Pensaba que con Tijanovskaya sería mucho más fácil competir, pero se ha equivocado. Los bielorrusos nos apoyan masivamente, no importa si somos mujeres u hombres. Todos quieren un cambio», subrayó. Lukashenko, de 65 años, nunca ha escondido su recalcitrante machismo, una actitud aún muy enraizada en la ultraconservadora sociedad bielorrusa.

«Nuestra Constitución no está hecha a medida de una mujer. Nuestra sociedad no ha madurado para votar por una mujer», aseguró. Kolesnikova reconoce que la palabra «feminismo» aún es peyorativa en Bielorrusia y la lucha contra la violencia machista no es una prioridad para la sociedad, pero recuerda que «el 55 % de los electores son mujeres». «Que tres mujeres le desafíen es un golpe muy duro para la imagen del régimen, ya que Lukashenko siempre ha defendido que una mujer no puede ser presidente de Bielorrusia», asegura.

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