¿Un muerto político? La historia dice que no


Históricamente los expresidentes se recuperan tras salir del poder y Medina tiene un balance positivo de su gobierno

SANTO DOMINGO,RD.- Danilo Medina, político con una trayectoria de más de 50 años, incluyendo ocho como presidente de la República, presidió la Cámara de Diputados y ocupó las primeras filas del equipo de estrategas que convirtió al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en el partido electoralmente más exitoso de la historia, pasa por una etapa difícil desde que dejó el Palacio Nacional hace 423 días.

Además de que se le señala como el responsable de la derrota electoral que sufrió su partido en las pasadas elecciones, más de 20 personas entre dirigentes del PLD, funcionarios del pasado gobierno y familiares cercanos al expresidente han sido sometidos a la justicia acusados de cometer actos de corrupción durante sus gobiernos.

Medina además tiene impedimento constitucional para volver a aspirar a la Presidencia de la República, una variable que merma la fuerza de su liderazgo político que siempre está vinculada a la posibilidad que brinda acceder al poder. Por el contexto negativo que rodea la situación actual de Medina, vendría la pregunta: ¿podría considerarse un muerto político? La historia de políticos y expresidentes como Joaquín Balaguer, Hipólito Mejía y Leonel Fernández, indican que Medina puede sobreponerse a esta coyuntura.

El camino de Medina para que su incidencia en la política nacional retome el peso que han tenido históricamente los expresidentes, está cargado de retos, pues si bien la historia está inclinada a favorecerle, cada circunstancia del país, personal y política es distinta. El presidente del PLD cuenta con una obra de gobierno que tiene un balance más positivo que negativo y en sus gestiones se hicieron proyectos como el Teleférico de Santo Domingo y programas como el 9-1-1, estancias infantiles y la tanda extendida de Educación. Así mismo hubo una significativa reducción de la pobreza, estabilidad y crecimiento económico.

La propuesta del presidente Luis Abinader de una reforma a la Constitución para, entre otras cosas, independizar al Ministerio Público, le crea un escenario favorable para quitarle el impedimento constitucional para volver a aspirar a la Presidencia, pues Abinader necesita los votos del PLD para lograr ese propósito.

La parte más difícil para Medina estaría en su partido dividido, pues fue la estrategia que dirigió desde el gobierno que generó la salida del poder. Hasta el 2020, Medina tenía la corona, en el imaginario de la opinión pública, de ser el mejor estratega político, no solo del PLD, sino del país, pero ese mérito quedó cuestionado en el pasado proceso electoral. El peso de ese hecho es aún más complicado porque hasta la división todas las encuestas daban por ganador de manera holgada al PLD frente al PRM.

A pesar de la división, el entonces presidente Medina empezó a hacer apariciones públicas con pronunciamientos en primera persona de que el PLD ganaría las elecciones en todos los niveles y ocurrió lo contrario. Es probable que ese hecho le quite autoridad ante su propio partido y dirigentes del PLD al momento de seguir sus estrategias políticas. Sin embargo, Medina ha logrado mantener de pie su partido tras un año de la salida del poder y el éxodo hacia la Fuerza del Pueblo y su líder Leonel Fernández, ha sido menor a lo proyectado.

Es probable que de cara al 2024 esa realidad cambie y eso reta al hoy presidente del PLD. Si Fernández y su partido se posicionan mejor que el PLD para las próximas elecciones es probable que ocurra un gran éxodo de dirigentes y militantes que quieren volver al poder.

La renuncia reciente de Gonzalo Castillo para volver a aspirar a la candidatura presidencial, el elegido por Medina como heredero, es una variable a considerar sobre la fortaleza del liderazgo del presidente del PLD.

Sin embargo, temas por definirse como la condena o no de cercanos familiares y colaboradores de Medina que están procesados por corrupción, serán de los factores determinantes para la recuperación de la imagen del exmandatario.

Hermético y persistente

Dos cualidades ha demostrado Medina durante su larga carrera política, que es un hombre hermético y persistente en busca de sus propósitos. De cuatro intentos por llegar a la Presidencia, logró dos. En el año 2000 fue candidato presidencial por primera vez, pero no lo logró. En el 2007, terció con Fernández en las internas del PLD y salió derrotado. Su éxito en la carrera presidencial empezó a cosecharlo en el 2011, cuando se convirtió en candidato presidencial del PLD. En esa ocasión, trabajó duro, pues inició la carrera en desventaja frente a Hipólito Mejía, que llegó a superarlo hasta por 25 puntos. Ganó la Presidencia con el 51.21%. En el 2015 asumió la arriesgada tarea de reformar la Constitución para reelegirse. Salió victorioso con una votación histórica de casi 62 %.

Medina logró gran apoyo popular con su programa de Visitas Sorpresa los domingos.

Su historia política

Medina inició su carrera política como dirigente estudiantil en el Frente Universitario Socialista Democrático (FUSD) y fue fundador del PLD en el 1973, cuando el profesor Juan Bosch creó ese partido. En la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) ayudó a fundar el Frente Estudiantil de Liberación (FEL), de orientación boschista. Medina trabajó junto al profesor Bosch para el crecimiento del PLD, fue presidente de comité de base, comité intermedio, activista nacional y miembro del Comité Central del PLD hasta llegar al Comité Político en el 1990 y en el 2021 se convirtió en el tercer dirigente en presidir ese partido.

Para el 1986, el PLD era la tercera fuerza política del país y Medina fue electo diputado en el Distrito Nacional desde ese año hasta el 1995. Fue vocero del bloque del PLD y presidente de la Cámara de Diputados en el 1994. Renunció para dirigir la campaña del 1996, año en que el PLD llegó por primera vez al poder.

Y la edad ¿juega en su contra?

El expresidente Medina cumplirá 70 años el próximo mes de noviembre. En el PLD puso de moda el discurso de “sangre nueva” para impulsar la candidatura de Gonzalo Castillo en el 2019. Cuando asumió la presidencia del PLD, sostuvo que el papel de dirigentes como él que están en ese partido desde su fundación, su papel es empujar la renovación como mecanismo de fortalecimiento de la organización.

Sin embargo, la historia del país enseña que los dirigentes no se retiran por la edad ni por el tiempo que tengan incidiendo en el escenario. Balaguer fue presidente hasta los 90 años; Bosch, fue candidato con 86 años; Hipólito aspira y se acerca a los 80 años y Leonel fundó un partido a los 65 y para el 2024, cuando aspiraría de nuevo a la Presidencia, contará con 70 años.

Historia de expresidentes

La prueba de que Medina puede recuperar su imagen lacerada y mantenerse vigente son los casos de tres expresidentes. Hipólito Mejía se convirtió en presidente del país en el 2000, perdió la repostulación para un segundo mandato en el 2004 y dejó el país sumido en la mayor crisis económica que ha tenido en el siglo XXI. Igual que Medina, estaba vetado por la Constitución para volver a la Presidencia y el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) estaba dividido.

Sin embargo, su suerte empezó a cambiar en el 2010, seis años después de dejar el poder, cuando se modificó la Constitución de la República y quedó habilitó para volver aspirar a la Presidencia.
En el 2011 ganó la candidatura presidencial del PRD a Miguel Vargas y hasta marzo del 2012 las encuestas lo proyectaban como el ganador de las elecciones que perdió de Medina por poco margen.

Leonel Fernández dejó la presidencia en el 2012 luego que Medina, de su propio partido, ganó las elecciones. Los niveles de aceptación de su figura superaban el 60 %, su obra de gobierno fue imponente por proyectos como el Metro de Santo Domingo, el crecimiento y la estabilidad de la economía, programas de asistencia social como la tarjeta solidaridad y una reforma constitucional que fortaleció la institucionalidad del país. Sin embargo, su figura se desplomó a pocos meses de dejar el Palacio Nacional y los juicios populares por supuestos actos de corrupción y el déficit fiscal lo perseguían a todas partes. A lo anterior se sumó la denuncia del confeso narcotraficante Quirino Ernesto Paulino Castillo de que había financiado su campaña en el 2003 y que habría aportado fondos para la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode).

Joaquín Balaguer salió al exilio en el 1962 por la situación política que se generó con la caída del régimen de Rafael Leonidas Trujillo, en el que Balaguer sirvió. Regresó del exilio y ganó las elecciones del 1966. Volvió a salir del poder en el 1978 con la imagen afectada por la represión de sus 12 años de gobierno. Se mantuvo en la oposición en los ocho años siguientes y volvió a la Presidencia en el 1986, gobernó hasta el 1996.

El único político de la historia reciente que ocupó la Presidencia y no pudo volver a “levantar cabeza” fue Salvador Jorge Blanco. Ocupó el cargo del 1982 al 1986 y durante su gobierno el PRD se dividió y perdió el poder después de ocho años. Tras su salida fue acusado de corrupción y condenado a 20 años.

Medina vivió en una extrema pobreza

Medina es oriundo de la comunidad de Arroyo Cano de la provincia San Juan, al sur del país. Nació el 10 de noviembre de 1951. Sus primeros estudios los cursó en la escuela pública Francisco del Rosario Sánchez y sus estudios secundarios fueron en el liceo Pedro Henríquez Ureña. Estudió ingeniería química en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), y Economía en el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec), donde se graduó con honores (Magna Cum Laude) en 1984.

8 años
Medina. Gobernó durante ocho años en los que implementó programas sociales y se mantuvo el crecimiento económico.


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