La investigación realizó una asociación entre el consumo de cafeína y la salud del sueño en 1.256 hombres y mujeres mayores de los Países Bajos de entre 61 y 101 años.
Las preguntas del sondeo evaluaron las alteraciones del sueño (incluidas la latencia, la continuidad y el despertar temprano del sueño), la duración y la calidad percibida del sueño.
El consumo de cafeína se determinó con preguntas sobre frecuencia, cantidad y tipo de consumo de café y té, según el estudio publicado en la revista internacional Nutrients.
Los resultados mostraron que las mujeres mayores, que se abstuvieron del consumo de cafeína, informaron más alteraciones del sueño y tuvieron mayores probabilidades de tener un sueño de corta duración en comparación con aquellos que consumieron cafeína.
